Marcelo Ortega, periodista

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sábado, diciembre 3

¿BAJAR SUELDOS?

Al presidente de la patronal albaceteña le llovían ayer gorrazos a cuenta de haber pedido que los funcionarios se bajen el sueldo. Va Cospedal y le hace caso. Hasta había debate en las redes sociales, donde hablaban de Artemio Pérez (algo inaudito) para ponerle las quejas, por encajonarse en la fórmula de bajar salarios para reducir déficit. El presidente de FEDA no lo hizo a malas. Respaldaba una propuesta que la CEOE y patronales varias vienen repitiendo años ha: moderación salarial, congelación salarial, reducción salarial. ¿Pero son los sueldos el problema principal de las empresas? La respuesta es no. El problema de las empresas está en que bancos y cajas no dan un duro, ni préstamos ni créditos, a pesar de haberse llevado la pasta con la promesa de hacerla llegar a empresas y familias. Ahora bien, si yo fuera un comerciante, o un hostelero, empezaría a preocuparme con tantas llamadas a que los sueldos bajen. Por aquello de seguir teniendo clientes, compradores, y algo de caja al final del día, que es lo que importa. Si los albaceteños gastamos menos que hace unos años en vestirnos, calzarnos o emborracharnos no es por casualidad ni por capricho. Es consecuencia de que tenemos más gastos y los mismos o menos ingresos. Quienes están en desempleo, porque están en desempleo. Quienes trabajan, porque el sueldo no sube nunca a la par que los precios que pagamos. Así que, comercios y bares (por citar a alguien) preparen picos y palas cuando de nuevo los funcionarios cobren menos, porque los empresarios solos se cavan su tumba y se echan la tierra encima. Si quienes pueden ir a cenar una vez por semana a un restaurante empiezan a hacer ajustes, el dueño del restaurante lo nota. Si el que va de tiendas cada sábado corrige a la baja sus gastos porque le han recortado su paga, el comercio lo nota. Si con 1.000 euros (y gracias) hay que pagar hipoteca, colegio de escolares, coche y comida, adiós a gastos superfluos, como por ejemplo irse de cañas. ¿Son cosas de cajón? Para los dos sectores, hostelero y comercial, no parece serlo, o no lo tienen tan claro, porque hasta aquí solo asienten y consienten que sus patronales sigan con la monserga de la moderación salarial. ¿Hasta cuándo seguirán respaldando un discurso que los lleva a bajar la persiana más pronto que tarde?