Marcelo Ortega, periodista

Páginas vistas la semana pasada

jueves, mayo 21

FE DE ERRATAS (I)

El PSOE se ha tomado al pie de la letra a Oscar Wilde: «Lo importante es que hablen de uno aunque sea bien». Así comienza esta noticia del ABC, con autoría de Gabriel Sanz. Aparte de que el artículo no tenga mucho fuste, me llama la atención por la errata, ya que Oscar Wilde nunca dijo tal cosa. Más bien dijo "Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen". También encuentro esta versión, más conocida, aunque se suele enunciar de otra manera: "Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen".
Inauguro con esta rectificación de texcto ajeno, al estilo de las recopilaciones que ya existen. En mi caso guardo tres volúmenes de El Disparate Nacional de Evaristo Acevedo que no tienen desperdicio, y que recopilan disparates y erratas reporteriles de este estilo. Recuerdo uno muy gracioso: "Desaparecido submarino en aguas de... El ejército lo busca por mar y tierra".

martes, mayo 19

FIRMA DE EJEMPLARES

Alberto López Aroca tiene un libro nuevo, El Misterio de la Armadura Pródiga; lo firmará el viernes, día 22, en la librería Legend (también conocida como Javirol).

STTL: MARIO BENEDETTI (1920-2009)



Mario Benedetti (1920-2009) ha sido uno de los grandes escribidores del siglo pasado, y también de este nuevo. Comprometido como pocos, tiene textos muy populares celebrados por un público nada reducido. Como homenaje póstumo incluyo auqí un poema que siempre me gustó, por la defensa que hace de quienes como él se implican y se manchan, como dijera Gabriel Celaya. Existe otro poema que un día me leyó un amigo, Chau pesimismo. Sirva el recuerdo también como apunte de que, en efecto, sus letras se cruzaron en nuestros caminos. Hasta siempre.

Soy un caso perdido (M. Benedetti)

Por fin un crítico sagaz reveló
(ya sabía yo que iban a descubrirlo)
que en mis cuentos soy parcial
y tangencialmente me exhorta
a que asuma la neutralidad,
como cualquier intelectual que se respete.
Creo que tiene razón
soy parcial
de esto no cabe duda
más aún yo diría que un parcial irrescatable
caso perdido en fin,
ya que por más esfuerzos que haga
nunca podré llegar a ser neutral.
En varios países de este continente
especialistas destacados
han hecho lo posible y lo imposible
por curarme de la parcialidad,
por ejemplo en la biblioteca nacional de mi país
ordenaron el expurgo parcial
de mis libros parciales
en Argentina me dieron cuarenta y ocho horas
(y si no me mataban) para que me fuera
con mi parcialidad a cuestas,
por último en Perú incomunicaron mi parcialidad
y a mi me deportaron.
De haber sido neutral
no habria necesitado
esas terapias intensivas,
pero qué voy a hacerle
soy parcial,
incurablemente parcial
y aunque pueda sonar un poco extraño
totalmente
parcial.
Ya sé
eso significa que no podré aspirar
a tantísimos honores y reputaciones
y preces y dignidades
que el mundo reserva para los intelectuales
que se respeten,
es decir para los neutrales
con un agravante,
como cada vez hay menos neutrales
las distinciones se reparten
entre poquísimos.
Después de todo y a partir
de mis confesadas limitaciones
debo reconocer que a esos pocos neutrales
les tengo cierta admiración,
o mejor les reservo cierto asombro
ya que en realidad se precisa un temple de acero
para mantenerse neutral ante episodios como
Girón
Tlatelolco
Trelew
Pando
La Moneda.
Es claro que uno,
y quizá sea esto lo que quería decirme el crítico,
podría ser parcial en la vida privada
y neutral en las bellas letras
digamos indignarse contra Pinochet
durante el insomnio
y escribir cuentos diurnos
sobre la Atlántida.
No es mala idea
y claro
tiene la ventaja
de que por un lado
uno tiene conflictos de conciencia
y eso siempre representa
un buen nutrimento para el arte
y por otro no deja flancos para que lo vapulee
la prensa burguesa y/o neutral.
No es mala idea
pero
ya me veo descubriendo o imaginando
en el continente sumergido
la existencia de oprimidos y opresores
parciales y neutrales,
torturados y verdugos
o sea la misma pelotera
Cuba sí, Yanquis no
de los continentes no sumergidos.
De manera que
como parece que no tengo remedio
y estoy definitivamente perdido
para la fructuosa neutralidad
lo más probable es que siga escribiendo
cuentos no neutrales
y poemas y ensayos y canciones y novelas
no neutrales,
pero advierto que será así
aunque no traten de torturas y cárceles
u otros tópicos que al parecer
resultan insoportables a los neutros.
Será así aunque traten de mariposas y nubes
y duendes y pescaditos.

SANTUARIO: CULPABLES

Del Debate del estado de nuestra Nación saco en claro lo poco que tienen que ofrecer los dos grandes partidos para salir de la situación que ellos han propiciado con sus políticas, tan parecidas como dos gotas de agua en lo económico. Mi pregunta es si sabían que su manera de hacer crecer la economía, jugándolo todo a la carta del ladrillo, tenía los días contados, o se han creído el cuento que nos han ido contando desde el cambio de década, en el que España se igualaba a otras potencias gracias a ellos, por supuesto. Ahora se cambian a la religión de la tecnología y la innovación, a ver si esa flauta suena y les dura más tiempo. Culpables han sido ambos partidos, por tanto, de defender a capa y espada la estructura que ahora dicen que es insostenible y caduca. Así pues, que el PP acuse al Gobierno Zapatero de ser el culpable de la crisis sólo es un ejercicio de cinismo. Aducir además que el Gobierno Aznar ya nos salvó de la crisis cuando llegó al poder es además una falacia; más bien deberían explicar que el Gobierno Aznar coincidió con la liberalización de todos los servicios, coincidió con las facilidades para que los ladrilleros nos llevaran a donde nos han llevado de la mano de sus amigos banqueros, y coincidió con la mayor provisión de dinero llegado a las arcas públicas desde la amiga Europa. Ahora esas ventajas se acaban: el grifo de Europa va a regar a otros estados, el ladrillo se acabó, y los grandes proyectos urbanizadores sólo han quedado en ruina. La liberalización, doctrina preferida de ambos partidos, es lo único que les queda, aunque se haya demostrado una herramienta de abuso y no de libertad para el consumidor. Si éstas tenemos, nos dolerá la cabeza de pensar qué se le ocurre al Gobierno para cambiar el rumbo. La oposición del PP lleva años dejando claro que no tiene ninguna alternativa, aparte de repetir que todos los males viene de ciertas personas (Zapatero, Solbes) y no de un sistema económico en el que su doctrina derechista ha puesto todos sus esfuerzos, creyéndose a pies juntillas que podemos llenar España de casas, dar trabajo, y conseguir un valioso apoyo para ocupar las administraciones de quienes se vayan enriqueciendo con la jugada. Así está la nación, y PP y PSOE tiene razón en echarse la culpa.
Publicado en La Tribuna de Albacete el 16/5/2009