Marcelo Ortega, periodista

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viernes, mayo 25

Los pactos


En Asturias se asoma otro gobierno con poco margen de maniobra gracias a que las asambleas de IU han dicho no a los experimentos. Extremadura, Andalucía y Asturias, tres comunidades y tres modos de estar de la coalición izquierdista, lo que al menos sirve para ver que en este partido de partidos no funciona lo del «ordeno y mando» de otras formaciones. Que a los extremeños los gobierne el Partido Popular gracias al silencio de IU fue motivo de (interesado) debate nacional, pero  me inclino por pensar que no erraron el tiro. Tiene más peligro el cogobierno andaluz, que nació con mucha militancia descontenta. Trabas no van a faltar; en el camino de los pactos donde ha estado IU muchas piedras las ponen los que desde la «izquierda posible» (PSOE) ven más natural hacer amistades con los populares. Lo decía hace poco José Bono, que creía estupendo que los socialistas hicieran migas con Javier Arenas y se montaran un supergobierno andaluz. Como Bono, que siempre tuvo gran cariño a Izquierda Unida, hay otros en el PSOE que llaman perros y sinvergüenzas a los del PP para después hacer negocio juntos; es una forma de entender la política que también asumió aquella gente de Nueva Izquierda que mudó la camisa y que tan a gusto ha estado en estos años abaratando el despido y tomando café con banqueros y mangantes (magnates, quería escribir). La oposición siempre es más cómoda para esconder las miserias ideológicas, y ahí están ahora: Contra el PP vivimos mejor, se lee en la frente de aquellos convencidos del «centroizquierda» que ahora han vuelto a las pancartas. En fin. Los tres gobiernos autonómicos donde IU pinta algo son tres oportunidades excelentes para comparar cuánto ha aprendido la familia socialista de sus errores, y cuántos en IU están dispuestos a hacer realidad su discurso. Se llaman izquierda transformadora, pero algunas corrientes de la coalición entienden por eso utilizar los votos y los escaños «para que no gane el PP». Es el argumento que hubo que aguantar aquí, en Albacete, con aquel prometedor pacto municipal que se quedó en nada. Más allá de la gobernanza, la participación y lo de albaceteños y albaceteñas debería haber habido contenidos, pero de las poses y las posturas no está libre la izquierda. Ni mucho menos.

martes, mayo 22

EL 22-M

Los desatinos de los gestores de la educación van adquiriendo el tono oscuro de los últimos tiempos, mientras se alejan del castaño color de la anterior etapa socialista. Muy generoso sería el que les pusiera un aprobado raspado a los adalides de la educación de calidad. La historia reciente del país no incluye muchas demostraciones de afecto por aquello de tener una ciudadanía seria y educada. Si Rubalcaba presume de su modelo educativo debe de ser porque quienes hacen los discursos en el PSOE viven en Marte. Y ocurre que la etapa de la alegría que nos iba a traer el Partido Popular empieza a ser el inicio de una nueva época tenebrosa para las aulas; íbamos a hacer más con menos, decían, pero hasta en la ESO aprenden que los duros a cuatro pesetas no son negocio. De charco en charco se mete con su dialéctica el consejero regional, y así a la deriva navegamos ahora que por fin los sindicatos han conseguido quorum para hacer huelga hoy martes. Es oportuno, porque algunos en la Junta parecen preocuparse por el derecho a la educación solo cuando llega la huelga, y así ponen unos servicios mínimos cuasimáximos: No importa que las bajas de maestros se cubran después de 15 días, pero el día de huelga el derecho a la educación de los alumnos es sagrado, que no falte nadie. Qué cosas tan difíciles de entender para un servidor. Será culpa de haberme licenciado en la etapa socialista, vaya usted a saber. En serio, el panorama de la enseñanza merece una protesta sonada, pero ignoro en qué están pensando los padres de alumnos. ¿No vale con el anuncio de cierre del colegio? ¿esperarán a que esté cerrado para protestar? ¿no es motivo para ponerse tras la pancarta que los alumnos se queden sin maestro un mes? ¿Qué más hace falta para que los más afectados por los recortes asuman que es su futuro el que está en la balanza? Con la región recién inaugurada muchas asociaciones de padres aprendieron a decir las cosas en voz alta y a defender lo suyo: su pueblo y su colegio. Hoy lo segundo está en aviso de cierre, que es como cerrar el pueblo pasado mañana, y hay quien aún espera a montar el cirio como mandan los cánones. ¿No lo mandan ya, cuando al ministro Wert solo le falta poner la Mili como asignatura optativa a Lengua y Literatura?