Marcelo Ortega, periodista

Páginas vistas la semana pasada

sábado, enero 7

EL INTERCAMBIO

Me siento como el personaje de Angelina Jolie en la película de Clint Eastwood, El Intercambio, cuando su hijo se pierde y la policía le lleva otro. Ella insiste en que no es su hijo, pero la policía le hace pasar por loca. Es su hijo, y punto, aunque por supuesto no es su hijo. En pocos días ya sabemos que este no es nuestro PP, que nos lo han cambiado. Subida de impuestos, y excusas de mal pagador, cuando le echan la culpa a Bruselas (o donde quiera que estén esos «otros» de los que habla el ministro de Guindos, el amo del micrófono). ¿Tampoco nos podemos fiar ya de este gobierno, recién llegado, que solo prometió una cosa, no subir impuestos? La respuesta es que esto es lo que hay, pero ojo, también lo que había. En este intercambio de papeles, el PSOE se ha puesto a hacer oposición a este gobierno y a sí mismo. De regalo navideño les han traído un discurso del que se han burlado durante muchos meses: que recortando no se crea empleo, que con tanto ajuste la economía se paraliza, y que así no va a crear empleo ni Dios. Todo cosas sensatas que le han ido diciendo a Rodríguez Zapatero y sus secuaces todo este tiempo. ¿Una simple errata de un partido que ideológicamente no sabe dónde estar ni dónde ha estado? Yo diría más. El intercambio de papeles PSOE-PP demuestra que ambos partidos están cerca o muy cerca, que se diferencian en poco. Ambos partidos han abrazado el mismo modelo económico que ha acabado por comerse la riqueza del país. Ambos se alternan en un gobierno desde donde aplican las mismas recetas, y donde critican las mismas cuestiones antes defendidas. Los ciudadanos no pueden esperar nada más ni nada menos de los unos y los otros. Pelean por las mismas cosas, y defienden el estatus de los mismos. Uno y otro partido han pasado por los mismos procesos de cambio: el PP tuvo que hacerse socialdemócrata para conseguir apoyo social y minar el monopolio socialista, y el PSOE se alejó de sí mismo al dictado de los mercados, para ahora comprobar que no hay nadie bajo la sábana del fantasma de la tercera vía. En este intercambio de papeles el PSOE tiene más que perder, cuando ya lo ha perdido casi todo. El PP ahora será neoliberal, ultraliberal, y supermegaliberal. Al menos de momento, el PSOE no sabe cómo contraatacar.